Trabajo fue incorporando el tripartismo y el diálogo social internacional en su estructura y mandato. Tras hacerlo por primera vez en 1919 cuando dichos conceptos quedaron plasmados en su Constitución, la pertinencia de los mismos nunca se vio menoscaba sino que más bien ha ido aumentando en vista de los desafíos que hoy plantea este mundo globalizado, especialmente cuando se persigue conciliar los imperativos de la justicia social con la competitividad de las empresas y el desarrollo económico. La cooperación tripartita se entiende en sentido amplio y designa, en general, todos los tratos entre el Estado -representado por los gobiernos-, los empleadores y los trabajadores que versan sobre la formulación o la aplicación de la política económica y social.
Veinticinco años más tarde, la OIT se preparó para el período de reconstrucción que seguiría a la Segunda Guerra Mundial y adoptó la Declaración de Filadelfia que hoy constituye el Anexo de la Constitución de la OIT. En ella se definen nuevamente los objetivos y propósitos de la Organización.
La Declaración se anticipó al aumento, después de la guerra, del número de países independientes y presagió el inicio de una cooperación técnica en gran escala con los países en desarrollo, que se llevaría a cabo paralelamente a la labor normativa que la OIT había comenzado en 1919.
En e inmediata eliminación de las peores formas de trabajo infantil.
En su primer informe a la Conferencia Internacional del Trabajo de 1999, el señor Somavía escribe: "la primera meta de la OIT es hoy promover las oportunidades para que las mujeres y los hombres puedan obtener un trabajo decente y productivo, en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humana". Para ello traza una triple cartera de políticas orientadas a mejorar las vidas y las condiciones de trabajo de hombres y mujeres, generar empleo para un creciente número de trabajadores sin empleo y subempleados, y forjar un nuevo consenso entre la comunidad internacional, las empresas y el trabajo para hacer frente a las consecuencias sociales de la globalización.
En esta perspectiva en febrero de 2002 se instituye 1946 se aprobó un acuerdo en que se estableció la relación entre la OIT y las Naciones Unidas y, en consecuencia, se convirtió en el primer organismo especializado asociado con las Naciones Unidas.
Con motivo de su 50º aniversario en 1969, la Organización fue galardonada con el Premio Nóbel de la Paz (en ingles).
La Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo reafirmó en junio de 1998 el compromiso de los 174 miembros de la Organización de respetar los principios relativos a cuatro categorías de derechos fundamentales en el trabajo y de promover y materializar su aplicación universal:
a) la libertad de asociación y la libertad sindical y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva;
b) la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio;
c) la abolición efectiva del trabajo infantil; y
d) la eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación
Hasta el 4 de marzo de 1999, fecha en que es elegido el chileno Juan Somavia el primer Director General de la OIT procedente del hemisferio sur, la OIT tuvo 8 Directores Generales.
Ese mismo año la Conferencia adopta el Convenio 182, relativo a la prohibición la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización, como organismo independiente creado para dar respuesta a las necesidades de las personas dados los cambios sin precedentes que la globalización provoca en sus vidas, sus familias y en la sociedad en donde viven.
Misión y Objetivo
La OIT, la única agencia tripartita del sistema multilateral, está comprometida a generar trabajo decente y medios de sustento, seguridad laboral y mejores condiciones de vida para personas que viven tanto en los países pobres como en los ricos. Para alcanzar esas metas promueve los derechos en el trabajo, las mayores oportunidades de obtener un empleo decente, la mejoría de la protección social y el fortalecimiento del diálogo sobre asuntos laborales.
La OIT es el punto de encuentro del mundo del trabajo. Somos expertos en el trabajo y el empleo y en especial en su papel clave para el logro del desarrollo económico y el progreso en general. Un aspecto central de nuestra misión es ayudar a los países a crear instituciones que son baluartes de la democracia y de apoyarlas para que puedan rendir cuentas a la gente.
La OIT produce normas laborales internacionales en la forma de Convenios y Recomendaciones, estableciendo las condiciones mínimas de los derechos fundamentales en el trabajo: libertad sindical, derecho a la organización, negociación colectiva, abolición del trabajo forzoso, igualdad de oportunidades y trato, y otras normas que se refieren a todos los temas relacionados con el mundo del trabajo.
Las diversas tareas que lleva a cabo la OIT están agrupadas en torno a cuatro objetivos estratégicos:
Los cuatro objetivos estratégicos
- Promover y cumplir las normas y los principios y derechos fundamentales en el trabajo
- Generar mayores oportunidades para que mujeres y hombres puedan tener empleos e ingresos dignos
- Mejorar la cobertura y la eficiencia de una seguridad social para todos
- Fortalecer el tripartismo y el diálogo social
Superar la pobreza mediante el trabajo
“La pobreza, en cualquier lugar, constituye un peligro para la prosperidad de todos.”
Declaración relativa a los fines y objetivos de la Organización Internacional del Trabajo, Filadelfia, 1944".
Casi la mitad de los 2,8 mil millones de trabajadores del mundo no ganan lo suficiente como para superar junto con sus familias la línea de pobreza de 2 dólares diarios. La pobreza no es un problema exclusivo de los pobres. Es dificil imaginarse lograr la estabilidad política y social y la seguridad mundial cuando un número tan grande de personas continúa atrapado en la pobreza o cuando se enfrentan a escasas oportunidades en un sistema global que les parece discriminador e injusto.
La lucha contra la pobreza y en favor de la integración social va más allá del aumento de los ingresos. Se trata también de derechos, dignidad y comunicación que permitan a las personas desarrollar su potencial económico, social y político.
Para romper el ciclo de la pobreza es necesario producir nuevos ciclos de oportunidad y de generación de recursos al nivel local. La OIT anima a los gobiernos y a las organizaciones internacionales a respetar las opiniones de la gente pobre y a diseñar soluciones a la medida en vez de otras de ‘talla única’. Además, esas soluciones deben ser reforzadas por una mayor coherencia en y entre las agencias internacionales.
“Las personas en condiciones de pobreza ejercen cada día su voluntad de sobrevivir, pero sin el apoyo ni la posibilidad de ascender por la escalera de las oportunidades. Imaginen hasta donde podrían llevarlos sus propios esfuerzos si esa escalera estuviera en su lugar. Tenemos la responsabilidad colectiva de colocarla allí”, dijo el Director General de la OIT, Juan Somavia.
Casi la mitad de los 2,8 mil millones de trabajadores del mundo no ganan lo suficiente como para superar junto con sus familias la línea de pobreza de 2 dólares diarios. La pobreza no es un problema exclusivo de los pobres. Es dificil imaginarse lograr la estabilidad política y social y la seguridad mundial cuando un número tan grande de personas continúa atrapado en la pobreza o cuando se enfrentan a escasas oportunidades en un sistema global que les parece discriminador e injusto.
La lucha contra la pobreza y en favor de la integración social va más allá del aumento de los ingresos. Se trata también de derechos, dignidad y comunicación que permitan a las personas desarrollar su potencial económico, social y político.
Para romper el ciclo de la pobreza es necesario producir nuevos ciclos de oportunidad y de generación de recursos al nivel local. La OIT anima a los gobiernos y a las organizaciones internacionales a respetar las opiniones de la gente pobre y a diseñar soluciones a la medida en vez de otras de ‘talla única’. Además, esas soluciones deben ser reforzadas por una mayor coherencia en y entre las agencias internacionales.
“Las personas en condiciones de pobreza ejercen cada día su voluntad de sobrevivir, pero sin el apoyo ni la posibilidad de ascender por la escalera de las oportunidades. Imaginen hasta donde podrían llevarlos sus propios esfuerzos si esa escalera estuviera en su lugar. Tenemos la responsabilidad colectiva de colocarla allí”, dijo el Director General de la OIT, Juan Somavia.
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